CONSEJOS DE BRUMA

Bruma te cuenta qué hay que hacer con la llegada de un nuevo miembro al hogar

Cuando llevamos tiempo en nuestro hogar, con nuestros dueños, va todo sobre ruedas. Pero, ¿qué pasa con la llegada de un nuevo miembro a la familia? Un nuevo cachorro, un gatito o un bebé, pueden suponer cambios en nuestro comportamiento y nuestras rutinas. Verás…

A todos nos gusta tener un nuevo compañero de juegos. Pero después de las presentaciones iniciales, ¡llega lo duro! Y es que, no te voy a mentir, la llegada de un nuevo cachorro o un gatito al hogar supone para nosotros los perros un esfuerzo inicial, un pequeño periodo de adaptación, digámoslo así.

Sin embargo, como les pasa a todos los buenos amigos, será cuestión de tomar confianza el uno con el otro. ¿Cómo conseguirlo? Aunque cada caso varía según el carácter de los perros, el proceso en general es muy sencillo. Atención a estos pequeños consejos que te dejo.

  • Cada uno a lo suyo. Es bueno que los primeros días tengamos nuestros espacios delimitados, mientras nos vamos conociendo. ¡Y lo mismo con la comida! Nada de compartir los primeros días; a cada uno lo suyo.

  • Mimos para los dos. Las caricias, atenciones, paseos… Esto debe ser igual para ambas partes, el novato y el veterano.

  • Diversión juntos. Lo ideal es plantear momentos de juego para los dos juntos. Será una forma perfecta de que vayamos cogiendo confianza, y a la vez tú, como propietario, podrás ir conociendo el carácter y comportamiento del uno con el otro.

  • Cuestión de tiempo. Estas cosas requieren de cierto tiempo. No hay por qué precipitarse ni forzar las cosas. Con los días o semanas acabaremos siendo buenos amigos.

Caso aparte es la llegada de un bebé al hogar. ¿Cómo hacer para que no nos invadan los celos?

Intenta no cambiar el trato hacia nosotros, pero si hubiera algo que cambiar, intenta anticiparte a la llegada del bebé. Si hay alguna habitación a la que prefieras que no entremos, un lugar al que no quieras que subamos, o algún hábito a modificar, hazlo antes y así no lo asociaremos a la llegada del nuevo miembro de la familia

  • Préstanos atención, repartiéndonos también algún mimo y cariño.

  • Haznos partícipes de las actividades familiares. ¿Qué vas a darle un paseo al bebé? ¡Llévanos contigo!

  • Déjanos (con cuidado) ver y oler al niño.

  • Dedícanos algún momento del día solo a nosotros.

Debemos aprender en todo momento a asociar el juego o el buen trato con la llegada de ese ser tan especial a casa. Eso sí. No es recomendable dejarnos a solas con él. No por agresividad, sino porque podemos asustarnos ante cualquier movimiento del bebé y reaccionar de forma defensiva.

En general, ya ves que con unas rutinas diarias, será cuestión de tiempo que nos adaptemos a la nueva situación.

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