CONSEJOS Y CURIOSIDADES

Curiosas posturas en los gatos. ¿Qué intenta decirte?

Si compartes tu vida con un gato seguro que no te resultan novedosas sus posturas corporales. El lenguaje corporal de los mininos es amplio y sus interpretaciones variadas. ¿Qué quieren transmitirnos con esas posturas de gatos?

Los pilares básicos de la comunicación de los gatos radican en las orejas, la cola y la cabeza, pero en unión con otras partes del cuerpo dan lugar a todo un lenguaje que ellos utilizan para relacionarse con su entorno. Hemos hecho una pequeña selección con algunas de estas posturas de gatos, algunas de las más comunes, y su significado. 

Algunas de las posturas de gatos más comunes y su significado

Cola levantada. Un clásico. Y es que es habitual ver a nuestro gatito con la cola hacia arriba. ¿Qué significa? La felicidad plena. Es una postura con la que el gato manifiesta que está contento, ya sea porque espera a su dueño o por múltiples motivos. En el caso opuesto, la cola baja representa desinterés o incluso en algunos casos cierta tristeza. 

Panza arriba. Cuando un gatito se coloca panza arriba o se revuelca, es indicativo de un estado de confianza hacia su cuidador. También puede indicar bienestar y relajación. Pero no es una invitación a acariciarle la barriga. De hacerlo, es probable que el gato se alerte y reaccione arañándonos o mordiéndonos. 

Encorvado. Si ves a tu minino en posición encorvada, como alerta a algo, eso mismo es lo que debes interpretar: el gato está preocupado o inquieto por algo y es posible que empiece a correr si, por ejemplo, la causa de la inquietud es un gato “forastero”.

Patas arriba. Si les acercamos las manos a veces los gatos levantan las patas y se frotan contra nosotros. Es una señal de afecto, algo así como un saludo gatuno, pero también podría indicar que el gatito tiene ganas de jugar con nosotros.

Espalda arqueada. Esta postura de gatos tan típica suele darse como un mecanismo de defensa que hacen de forma instintiva. 

Cola levantada y cuerpo ligeramente arqueado. Indica que el gato está asustado. Podría incluso acompañar la postura de un bufido o un maullido grave. 

Cuerpo y patas estirados, cola levantada. Esta postura, también muy común en los gatos, es una señal de relajación. Se encuentra tranquilo, con una indiscutible sensación de bienestar. 

Cuerpo ligeramente arqueado y cola notablemente tensa. Irritación. Si nuestro gatito está irritado es habitual que adopte esta postura acompañándola de bufidos o maullidos un tanto amenazadores. 

Seguro que tú también has identificado a tu mascota en alguna de estas posturas de gatos. No son las únicas, pero sí algunas de las más frecuentes y cuya información te ayudará entender mejor y establecer una comunicación más óptima con tu fiel minino.

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