SALUD Y BIENESTAR

La Leishmaniosis en perros, ¡también peligrosa en primavera-verano!

La Leishmaniosis es una enfermedad grave que afecta a los perros. Puede tratarse pero es crónica y, en casos extremos, podría ser letal. De ahí la importancia de establecer un diagnóstico precoz que permita al veterinario actuar con celeridad. 

Pero, ¿cómo se transmite la Leishmaniosis en los perros? La enfermedad se extiende a través de la picadura de un mosquito llamado flebotomo. Éste lleva el parásito de la Leishmania a la sangre del perro, y allí empieza a reproducirse. 

La incidencia de esta enfermedad suele incrementarse en los meses de más calor, que es cuando más prolifera la actividad de los flebotomos. Y aunque el verano es la estación más calurosa por excelencia, el cambio climático y ciertas zonas cálidas como el Mediterráneo, hacen que tanto el otoño como la primavera sean también peligrosos en cuanto a riesgo para nuestros perros. 

Desafortunadamente, en nuestro país la LeishmaniosisLeishamaniosis es ya una enfermedad endémica. Casi todo el mapa está afectado por la actividad del flebotomo, siendo los meses de mayor incidencia los que ocupan de mayo a septiembre u octubre, con pequeñas variaciones según las zonas. 

¿Cómo proteger a mi perro frente a la Leishmaniosis?

¿Qué nos indica esto? Que debemos, sí o sí, proteger a nuestros peludos y prevenir antes que curar. Para mantenerlos sanos y que puedan disfrutar en esta época del año con total tranquilidad (paseos, excursiones, naturaleza… ), la mejor solución es la prevención con productos antiparasitarios como Frontline Tri-Act, el único  que protege frente a la Leishmania durante 4 semanas. 

Frontline Tri-Act, la pipeta antiparasitaria, fue desarrollada para proteger a nuestros perros frente a pulgas, garrapatas, y también frente al flebotomo, el mosquito transmisor de la Leishmaniosis. De hecho, es por el momento el único antiparasitario formulado en pipeta que consigue acabar con este tipo de mosquitos. 

Es importante aplicarlo en nuestro peludo mes a mes, para una protección completa durante todo el año. Como decíamos, de mayo a septiembre es el período de mayor actividad del flebotomo, y quizás también en el que pasamos más horas fuera, paseando o haciendo actividades varias que pueden poner en riesgo a nuestra mascota. ¡No nos relajemos! El cuidado constante y la prevención serán nuestras principales armas frente a enfermedades tan serias como esta. 



 

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