CONSEJOS Y CURIOSIDADES

¡Se terminan las vacaciones! ¿Afecta el síndrome postvacacional a nuestras mascotas?

Al igual que nos ocurre a nosotros, las mascotas también sufren el síndrome postvacacional. Después del verano, del sol y el calor, la playa o el campo, y muchas horas de juegos y disfrute en compañía de sus dueños, los perros notan la vuelta a casa y a las rutinas habituales. 

No deja de ser un cambio hacia una época más monótona, horas de paseos fijas, más tiempo en casa, menos rodeados de gente, por lo general. Y eso hace que el final del verano suene como aquella canción del Dúo Dinámico, triste y melancólico. ¿Las consecuencias? Mascotas más apáticas, tristes, cansadas, depresivas, con cambios de comportamiento notables y severos. Nada raro, por otra parte, puesto que los perros son animales muy emocionales, y sienten y padecen al igual que nosotros lo hacemos. 

Generalmente este síndrome postvacacional va ligado a una sobrecarga física que se traduce en dolores musculares, y que puede mantener a nuestro perro en un estado de postración que también será necesario aliviar. 

¿Cómo tratar el síndrome postvacacional en nuestras mascotas?

Indudablemente, deberemos preparar a nuestra mascota para la vuelta a casa. Cuanto menor sea el choque emocional producido por el cambio de hábitos, mejor. Adaptémosles poco a poco a sus nuevas rutinas. 

Podemos comenzar fijando unos horarios para el paseo, de forma que el animal se vaya acostumbrando paulatinamente. Quizás puedas hacer coincidir éstos con los horarios reales que mantendrás a tu vuelta a casa. Y por supuesto los horarios de las comidas, los de la cena, los de dormir… 

También dedicarle muchos mimos y atenciones. Que se note atendido y querido. No dudamos de que lo está, pero es necesario que el animal note mucha atención por nuestra parte en esta etapa del año. 

Otra idea que suele funcionar bastante bien es la de los juegos. Si se entretienen con juguetes y accesorios les será más llevadera la vuelta a la rutina. Además, esto les ayudará a permanecer entretenidos en esos momentos en que tienen que quedarse solos en casa. Es una forma de que se les pase el tiempo más rápido y con mayor diversión. 

De manera general, siempre es recomendable después del verano hacer una revisión veterinaria. Tal y como decíamos, el sobreesfuerzo físico del verano puede pasarles factura, pero además resulta necesario comprobar que el animal tiene todas sus necesidades físicas cubiertas. A veces la apatía puede ser signo de alguna enfermedad o déficit de algo, y nadie mejor que el veterinario para ayudar a recobrar la salud de nuestro mejor amigo. 

El síndrome postvacacional será una etapa que inevitablemente ambos deberéis pasar, pero con tiempo, dedicación, y mucho, mucho cariño, tu mascota volverá a la rutina normal con su carácter y su alegría de siempre. Desde Frontline te animamos a seguir nuestros consejos y recomendaciones para el cuidado de tu mascota.

Compartir artículos: 

arriba / siguente